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El Lugar de Faelo
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20 novembre El Prójimo y otros cuentos
"El desasosiego de todas las aventuras que había pasado venía a concentrarse y a rematar en aquella situación en que me encontraba. Había andado por los montes merodeando con partidas armadas, había combatido, había tenido que huir. Había sentido miedo, angustia, esperanzas. En algunos días de pelea me había torturado la idea de que me iban a matar y, en otros, en cambio, me había sentido lleno de confianza y como predestinado a un risueño porvenir de jefe poderoso. Sería un general, el gobernador de una región, el dueño de grandes propiedades con café, con caña, con ganado. Pero ahora estaba allí miserable y abandonado, casi reducido a mendigar, tan pobre y tan maltrechoque si los míos me vieran no me podrían reconocer."
Extracto de cuento "El Rey Zamuro·, Libro "El Prójimo y otros cuentos". Arturo Uslar Pietri
16 novembre MALA ONDA"Decido mirarla fijo, mirarla a los ojos, como me lo enseñó mi madre. Ella no responde, no acusa recibo, pero me consta que se sabe observada. Me impresiona su fuerza de voluntad. No es que crea que me ama o alguna ingenuidad por el estilo; mas bien me sorprende eso de que haya logrado sacarme, así de raíz de su sistema. Dicho y hecho. No es que haya sido importante para ella alguna vez. Lo dudo. Aunque igual sueño que lo fui. Uno tiene esa prerrogativa: creer que porque uno sintió algo, ese algo de alguna manera logró colarse y depositarse en el sistema digestivo del otro. Por ejemplo, se me ocurre -estoy seguro- que cada vez que ella come pan con palta se acuerda de mí. Quizás no sea verdad, Quizás si, Nunca lo voy a saber. Incluso si ella me lo jurara, igual puede ser un invento, una mentira. Uno nunca está del todo seguro. La seguridad surge tan solo de lo uno cree, creo. Y yo creo, yo siento, estoy seguro de que eso de no acusar recibo, de no mirarme, de hacerse la indiferente, es la señal más irrefutable de que aún le importo. O, por lo menos, de que me odia pero que, alguna vez, en una época pasada cuando todo era mucho pero mucho mas fácil, ella me tuvo en cuenta."
"Mala Onda" Alberto Fuguet
10 novembre Santiago mi CiudadSantiago la contaminada, la peligrosa, la extensa, la discriminatoria, la gris, la traicionera y la de de la que todos quieren escapar. Pues en mi caso no. Soy de una especie escasa, la que podríamos llamar como un santiaguino-caraqueño. Es decir, siempre he vivido en capitales de la República. No añoro el olor a bosta de vaca, ni el sur, ni el llano, ni las calles de tierra (cochinos y gallinas incluidas). Lo mío es Ciudad. Concreto, aire enrarecido, tacos (colas), TV Cable, comida rápida, autopista, y supermercado. Por eso es que a pesar de todo lo digan, todo lo que hablen y todo lo que la maldigan, yo quiero a Santiago por sobre todas las cosas. A mi ciudad actual le falta un poco de cariño, y respeto. Respeto de las autoridades que hacen y deshacen los planes reguladores a su antojo, y respecto de la ciudadanía por cuidar los espacios públicos (y coincidentemente a Caracas le falta lo mismo). Por esta razón, en las últimas semanas he salido con mi cámara en mano en compañía de otro fotógrafo de corazón, a recorrer nuestra ciudad, buscando el lado amable, buscando la cara bonita, y maquillada, y también buscando la belleza donde no la hay. Aun quedan fotos por sacar. La ciudad la hacen sus habitantes, y la idea es buscar a las caras de esta ciudad, nuestra ciudad, la que abre los brazos al don de este corazón, nuestro corazón.(así lo dice una canción de la Ley) La canción que aparece en el video es de Joe Vasconcellos. Artista de origen brasilero radicado en Chile. En ella, Joe establece un dialogo con la ciudad. Santiago, la ciudad traicionera.
7 novembre PAPELUCHO PERDIDOSoy un perdido y la Jime igual y lo peor es que nadie nos busca.
MAGNOLIA
Hace un par de semanas vi una película llamada Magnolia, que no me gustó pero que no me la puedo quitar de la cabeza. Los diálogos inconexos, la hermosa rubia coquera, el policía y la pistola, ese concurso espantoso, y el venido a menos de Tom Cruise. Pero sucede que cuando el barco se hundía, cuando iba a pasar a la lista negra, al archivo perdido de los malos recuerdos, aparece la música que lo salvó todo o por lo menos dejó a todos los tripulantes sobreviviendo. Y la película se salvó. Le hice caso al título de la canción. Es que si te piden las cosas de esa forma no hay manera de decir no. "Save me" se llama la canción. Bella canción, linda melodía. Le dio un respiro al ranking musical mental, ya que a Radiohead no había quien lo sacara. Save me!! y me salvó.
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